Los Empáticos
Los empáticos tendemos a ser demasiado amables con los demás porque así liberamos oxitocina, serotonina y dopamina. Pero con personas que no conocemos y de base narcisista hay que ser neutrales, para evitar que: nos vean como débiles y tontos, nos traten sin respeto, se aprovechen de nuestra bondad, y crean que tenemos otras intenciones.
Lo ideal sería que fuera al revés: que la gente sin empatía emocional se adaptara a una sociedad emocionalmente sana; pero mientras eso sucede, somos los empáticos quienes tenemos que protegernos y "controlarnos", sobre todo cuando interactuamos con personas de nuestra naturaleza y buscamos dirigirnos con tacto hacia ellos, y en esto se incluye el que no crean que somos demasiado amables por hipocresía o porque queremos obtener un beneficio de ellos. Al ser neutrales les estamos diciendo a los depredadores emocionales (y a aquellos que malamente puedan asociar bondad con estupidez, debilidad, inseguridad y carencia de dignidad) que no somos débiles, tontos, dóciles, manipulables, sin carácter, inseguros, con baja autoestima y personas controladas por otros depredadores emocionales, aunque no seamos nada de esto en realidad por mostrarnos tal y como somos. Dentro de esta neutralidad debe estar el poner límites de forma asertiva desde el principio en cualquier relación social, y una vez identificando a una persona de base narcisista, si no es posible aplicar el contacto cero con él o ella, la técnica de la piedra gris es la segunda opción recomendable, y ésta debe aplicarse también con personas que no conocemos o no conocemos bien.
Comentarios
Publicar un comentario